Propuesta de campaña internacional de sensibilización

"Otro mundial es posible"
el corazón (y no la cabeza) en la pelota!

El fútbol es un grande deporte popular. Campeones, entrenadores, equipos, presidentes, vicisitudes apasionan e inflaman. Las empresas luchan a golpes millonarios para acaparar la imagen de los
jugadores y de los equipos. El autógrafo del futbolista, su rostro, el nombre del equipo favorecen las
ventas.

Pero qué es lo que venden ?
Millones de prendas de vestir, de zapatos y gorras, de pelotas y
accesorios que, muchas veces, son producidos en condiciones inhumanas, con
horarios inhumanos, con salarios de hambre y con la explotación de menores.

Solo un ejemplo: el cuesto del trabajo de un par de zapatos deportivos incide solo uno 0,4% mientras que los gastos para los anuncios y esponsorizaciones son veinte veces màs, o sea un 8,5%.
Las sumas gastadas por las grandes marcas en promoción son enormes, tan solo hace falta pensar que cada dia, para llevar una gorrita, el campeon de golf Tiger Woods recibe por Nike 48 mil dolares mientras que la persona que lo empaqueta recibe 2.

Honrar un gran deporte popular significa no cerrar los ojos frente a todo eso y
actuar para favorecer la abolición de la explotación del trabajo minoril y
para un trabajo que dé dignidad a las personas, en cualquier parte del
globo, empeñarse en la promoción de la ética y de la solidaridad en el mundo
del deporte y mejorar la responsabilidad de los consumos.

En todo el mundo desde hace muchos años se van desarrollando iniciativas de sensibilización y de acusas para decir basta a la producción de artìculos deportivos en la violación de los derechos fundamentales.

En ese frente se han empeñado organizaciónes como la Global March Against Child Labour contra la explotación del trabajo minoril y la Clean Clothes (Campania ropa limpia); han nacido iniciativas como la de Fair Trade e.v. y de Trasfair Italia para la producción de una pelota imparcial, o como la del OtroMundial, un premio asignado a personalidades que han destacado por su acción en favor de la solidaridad y de la ética en el mundo del deporte.
Estas y otras iniciativas todavìa tienen un ùnico objetivo declarado: la dignidad y la intergridad de la persona antes de los intereses y de los provechos.

Un objetivo que se rehace a las luchas presentes en Italia para la defensa y la estabilidad del trabajo, contra la liberalización del mercado, para el avanzamiento de los derechos en el trabajo y en la sociedad incluido el derecho de ciudadanìa para todos.
La difundida movilización llevó en 1996 la FIFA a firmar un acuerdo con la Confedreción Internacional de los Sindicatos Libres (ICFTU) y con la Federación Internacional del trabajo textil-ropa-cuero (ITGLWF) para la adopción de un codigo de conduca por extender a las empresas que fabrican pelotas y otros artìculos deportivos su autorización.

Aspectos considerables del "Codigo FIFA"
· Expresa llamada a las convenciones fundamentales de la Organización Internacional del trabajo (OIL) (edad mìnima de puesta en marcha al trabajo, prohibición del trabajo forzado y en esclavitud, ninguna discriminación en la occupación, libertad de asociación y derecho de negoziación colectiva);
· Obligación a corresponder salarios dignos:
· Horarios de trabajo de 48 horas semanales;
· Aplicación del codigo a la entera cadena de subprovisión por parte de los despidientes:
· Obligación por parte de los abastecedores a dar acceso a sitios a inspectores cualificados.

Este codigo nunca fue firmado por FIFA por las fuertes resistencias de las grandes casas productoras y de la Federación Mundial de los productos de artìculos deportivos.
A pesar de algunas mejorìas en los últimos años hacia las prescripciones de naturaleza social en los contractos de aprobación, dos son los puntos que destacan del codigo de 1996 que siguen sin aplicar : la obligación para las empresas a corresponder salarios dignos y la obligación a sumitirse a mecanismos de inspección calificada.

Objetivo de la campania

La campania "otro mundial es posible" comparte con otras campanias, como la Global March Against Child Labour, un objetivo fundamental: hacer que FIFA aplique, en la concesión de su propias autorizaciones y en el aceptar su esponsor, los principios contenidos en el Codigo de conducta de 1996, tambien pone un particolar atención a las instancias del mundo del trbajo, solicitando el empeño concreto de las empresas productoras, esponsor y autorizadores del acontecimiento deportivo, que opera en el respecto de los fundamentales derechos humanos y sindacales, y solicite el mundo del deporte a que tome consciencia de las condiciones y de los derechos de los trabajadores.

 
 
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